Diego Albanese, ex jugador de Los Pumas y actual técnico de Los Pumitas y comentarista de ESPN, pasó por Tucumán y dejó sus opiniones sobre distintos temas.
• Sus nuevos roles (entrenador y periodista). Después de muchos años es difícil ver y comentar el rugby desde afuera. Venir con los chicos a esta provincia, ver cómo viven y sienten el juego es un placer; no había mejor lugar para seguir con la preparación del equipo.
• Los Pumitas. Se trabaja bien, dando pasitos hacia adelante. Aún estamos definiendo jugadores y tratamos de ver las cosas básicas para ir armando el plantel; falta mucho.
• El Mundial. Estos chicos se preparan muy seriamente para llegar de la mejor manera y jugar de igual a igual contra equipos que tienen una estructura mucho más grande que la nuestra. Hay que ir paso a paso, o mejor dicho, partido a partido.
• El Argentino. El nivel de juego fue un poco chato; no se vio ningún equipo que haya mostrado consistencia. Los dos que llegaron merecieron jugar la final. Se definió con un drop, ganó el equipo que aprovechó mejor las oportunidades que tuvo y Tucumán cometió errores en momentos claves.
• El profesionalismo. Como profesional siempre puse el corazón para jugar. Si no fuese así Los Pumas no hubiesen hecho lo que hicieron en 2007. A los clubes no va a llegar nunca, porque no hay medios.
• Sus nuevos roles (entrenador y periodista). Después de muchos años es difícil ver y comentar el rugby desde afuera. Venir con los chicos a esta provincia, ver cómo viven y sienten el juego es un placer; no había mejor lugar para seguir con la preparación del equipo.
• Los Pumitas. Se trabaja bien, dando pasitos hacia adelante. Aún estamos definiendo jugadores y tratamos de ver las cosas básicas para ir armando el plantel; falta mucho.
• El Mundial. Estos chicos se preparan muy seriamente para llegar de la mejor manera y jugar de igual a igual contra equipos que tienen una estructura mucho más grande que la nuestra. Hay que ir paso a paso, o mejor dicho, partido a partido.
• El Argentino. El nivel de juego fue un poco chato; no se vio ningún equipo que haya mostrado consistencia. Los dos que llegaron merecieron jugar la final. Se definió con un drop, ganó el equipo que aprovechó mejor las oportunidades que tuvo y Tucumán cometió errores en momentos claves.
• El profesionalismo. Como profesional siempre puse el corazón para jugar. Si no fuese así Los Pumas no hubiesen hecho lo que hicieron en 2007. A los clubes no va a llegar nunca, porque no hay medios.
Fuente: Diario La Gaceta de Tucumán
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